Para dar término al Programa de Empaquetamiento y Formación de Formadores impulsado por HibridaLab, se realizó un seminario con expertos en innovación y emprendimiento.

Antes de comenzar con la exposición de los panelistas invitados, se le pidió a los participantes hacer preguntas relativas al tema del seminario, para esto debían dialogar con los otros invitados e irlas pegando en los paneles con las 3 categorías. Las preguntas se materializaron en un esquema  para que el panel de expertos las respondiera.

Luego, tras la introducción de Jossie Escárate Co-Directora  de HibridaLAB, los expositores dieron inicio al seminario. Abrió Inti Núñez, Gerente de Emprendimiento de CORFO, quien dio un especial énfasis a cambiar el foco de la competencia para transformarlo en uno más colaborativo, donde la experiencia de HibridaLAB y las incubadoras demuestran que el paradigma en la que operan está mucho más vinculado a  “mientras mejor le va al del lado, mejor me va a mí”.

La segunda panelista en exponer fue Sandra Díaz, Gerenta de Ematris y experta en desarrollo e innovación. La exposición de Sandra estuvo enfocada en la experiencia de las incubadoras. Su análisis concluyó que dentro del aprendizaje de los últimos años se observa poca meritocracia y mucha importancia de las redes, así también, mucha superficialidad en la valoración de los productos, donde todo se reduce al marketing, donde finalmente se tiende a tener aspiraciones altas con poco trabajo, terminando por predominar la cultura individualista y jerárquica en lugar de la colaborativa que se busca desarrollar. 

 Macarena Sáez, Gerente General de la Incubadora Austral Incuba, fue la siguiente en exponer. La experiencia que ha tenido está centrada en generar desarrollo económico a través de la innovación, la cual está orientada en valorizar las ciencias de la vida. Esta experiencia demostró la importancia de generar lazos más fuertes con los clientes, para que así se constituyeran como socios en un negocio, facilitando las actividades de innovación.

Como contra parte, la panelista identificó como uno de los problemas la poca motivación que existe en las nuevas generaciones (millenials) en trabajar en torno a actividades de emprendimiento. El ejemplo que usó fue una encuesta que arrojó que el 90% de los estudiantes de la Universidad Austral no tiene intención de emprender.

Finalmente Roberto Gómez de la Iglesia, nuestro socio del País Vasco y Director de Conexiones Improbables, cerró el ciclo de panelista con una exposición que estuvo centrada en la importancia que tiene la cultura en los procesos de emprendimiento e innovación. Señaló que nos encontramos en un periodo de superación de la Economía del Conocimiento denominado “Economía de la Experiencia”, en la cual las principales demandas por la innovación, contando las de periodos anteriores, son las artes, la creatividad y la cultura. De esta manera se va adquiriendo un carácter de innovación social y así, los valores adquieren mayor importancia y empuja a los otros sectores productivos a incorporar la dimensión de la creatividad, así logra superar el pensamiento lineal industrial en torno a la organización y jerarquía, permitiendo que tenga relevancia las redes de emprendimiento.

 En esa línea, también destacó que los procesos creativos implican que el emprendimiento tenga que enfocarse en conformar el mercado para su innovación, puesto que muchas veces las ideas nuevas que van surgiendo no tienen una demanda inmediata: “no es una frontera, es un lugar de dedicación”.

Una vez terminadas las exposiciones Blanca Velasco, Co-Directora de HibridaLAB, dio inicio al espacio de debate y preguntas a los y las panelistas, incluyendo las que habían realizado los invitados al comienzo de la actividad.

 

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