Bárbara es dueña de TADA que es una empresa productora de zapatos con mucho diseño y manufactura incorporados, que participa del proyecto HibridaLab (Fundación Sercal-Plataforma 360) de Gestión de Innovación para Pymes, cofinanciado por Corfo. Es un zapato que nace de personas que adoramos andar descalzas, en un intento de desarrollar un zapato que sea como un guante al pie y que éste no interfiera con los movimientos y permita la máxima movilidad y confort. Aportando diseño, color y estilo a la vida de las personas. De ahí la inspiración de su marca, TADA, que viene de tadásana en sánscrito, que significa “pararse bien”.

Su reto inicial era “crecer”, para lo cual se planteaba como Desafío interno: Evaluación de compra de máquina armadora de punta para aumentar la producción. Así, Bárbara en un principio sólo veía posible la compra de maquinaria de alto coste para armado y costura (sobre 40 millones de pesos) .

 

Luego de pasar por la metodología HibridaLab, mapear sus fortalezas y debilidades, indagando el mercado, competencia se plantea un nuevo Desafío Interno: indagar los “cuellos de botella” de su proceso productivo para ver hasta donde es posible mejorar con lo que más menos se tiene. El Prototipo de baja resolución es Balancear la Línea de Producción. Este esfuerzo detecta que otra parte del proceso, distinto de armado y costura, le permitía aumentar producción: el corte. Así con una pequeña inversión de medio millón de pesos logra casi duplicar su producción en un tres meses. Así el prototipo de baja resolución balanceo de línea le deja casi con el doble de ventas anuales. Esto nos vuelve a Schumacher con lo “Pequeño es Hermoso”, un prototipo de baja resolución puede ser de altísimo impacto.

 

Hoy se plantea como desafío innovador y de largo aliento, luego de seis meses de trabajo en el programa avanzar hacia nuevos materiales que puedan reemplazar el cuero en sus zapatos, haciendo su producto más consistente con las suelas que usan caucho natural y le den una identidad que la consolide en el mercado. La estamos apoyando en las conversaciones con Corfo para buscar apoyo y contactar expertos en biotecnología que la puedan ayudar en su emprendimiento.

 

Estamos muy contentos por el aprendizaje de esta “aplicada alumna” que siguió los consejos del programa, y agradecemos a Maca Pola y Alejandro Espinoza por su apoyo experto en el trabajo cotidiano de prototipaje con ella.